#OrigiReto2018: Nuevo bando real (Enero 1)

Beatriz estaba nerviosa, lo cual indicaba que algo importante daba tumbos en su mente. Ella solía ser una persona tranquila, que no dejaba traslucir sus pensamientos; una vida de inestabilidad y penurias le había forjado el carácter.

No se enfurecía cuando le gritaban, tampoco cuando la menospreciaban o pasaban por alto. Sin ir más lejos, en su actual trabajo, no le daba importancia a que cualquier hombre al que acompañase la hiciese parecer invisible. Se ganaba el pan como anotadora: iba de casa en casa por las grandes villas de los terratenientes, llevando las cuentas de impuestos y rentas que cobraba su tío, arriendo de hacienda, en nombre del Rey, los Magistrados Diputados y los Magistrados Jurados.

Desde hacía meses se venía fijando en que todos los pagadores asumían que era una simple criada, encargada únicamente de cargar las bolsas, y ella no se molestaba en sacarles del error. Eran maravillosas todas las historias que contaban a su alrededor, ignorándola, como si no estuviese. ¡Se sentía invisible! ¡Y poderosa! ¡Y además le daban un montón de ideas geniales para sus narraciones!

Bea, como gustaba ser llamada, se pasaba el día entre pergaminos, tinta y plumas. Su tío la admiraba por ello, pues trabajaba mucho más que él. Era un puesto tedioso y de mucha responsabilidad, ya que una cuenta mal hecha podía derivar en una demanda por hurto al Estado, que se pagaba con una mano cortada, cuando menos. No era moco de pavo.

Pero lo que Tío Alfredo no sabía, era que su sobrina no dedicaba todas aquellas horas a las cuentas del reino. Esas las hacía en un periquete y no requerían la montonera de pergaminos llenos de letras, flechas y tachones que cubrían completamente la diminuta mesita de las pensiones en las que pernoctaban juntos en épocas de cobro.

No. Bea no llevaba sólo las cuentas. También había escrito una novela.

Años de trabajo y esfuerzo, de noches sin dormir y de horas de pensar y cambiar de idea, le habían llevado al fin a la última página de algo que jamás pensó que lograría. La había releído siete veces desde que estuvo completa, cambiando detalles y puliendo su estilo, y al fin había decidido que estaba lista para presentarla en el registro.

Allí se personó al día siguiente, saltándose el bocadillo de la comida. ¡Ya habría tiempo de comer!

—¿Y bien, señorita? ¿Nombre de la obra, estilo de la misma, autor? —preguntó el registrador, con la voz monótona de quien pregunta lo mismo a todo el que se cruza en su camino, sin pensar demasiado ni interesarse lo más mínimo por las respuestas.

—Es anónima —respondió ella—, el estilo es novelado y...

—Lo lamento, señorita, pero no me será posible inscribirla como anónima. Debe usted dar un nombre para que en caso de defunción o encarcelamiento del autor y otras situaciones comunes, los honorarios de ventas, si los hubiese, no pasen directamente al Estado sino que lleguen a su descendencia.

Ella se quedó bloqueada.

—Pero... Yo pensaba que... Es decir... Hay muchas obras anónimas, ¿no es así? Verá, es que la obra no es mía sino de un familiar que no puede personarse aquí y, bueno...

—No hay problema con ello, señorita. Puede dar el nombre de su familiar. Pero la obra no ha de quedar sin firmar, conforme al nuevo Bando Real de Propiedad Intelectual de este mismo año. Es inamovible.

Ella se retorcía las manos.

—De acuerdo —susurró al fin. Carraspeó para hacerse oír sobre el nudo de su garganta—. Inscríbalo entonces como Beatriz Suárez de León.

—Así se hará. ¿Sabe usted escribir y leer? —Ella asintió con la cabeza—. En tal caso, debe cumplimentar en estos apartados la categoría y título de la obra, así como firmar consentimiento aquí —Señaló en la parte baja, donde se anotaban unas cifras—, para autorizar el pago de honorarios de su pariente y de la prensa que realice y venda las octavillas. Ha de saber que el mínimo que recibirá su pariente será del 5%, siempre que el censor autorice su venta. Recibirá el dinero una vez cada tres meses. Habrá de venir a esta misma oficina a recogerlo, con una identificación estatal.

—¿Es la cantidad habitual?

—Sí.

—De acuerdo —dijo ella. Y firmó.

Entregó el papel y se dispuso a marcharse. Antes de salir se colocó bien el adorno floral de su peinado, frente al pequeño espejo de la puerta. En ello estaba cuando el hombre la llamó gritando.

—¡Señorita! ¡Espere, espere! —Ella se giró—. ¡Ha olvidado usted cumplimentar el título de la obra!

—Oh, discúlpeme. Se llama "El lazarillo de Tormes". Lo encontrará escrito en la primera página. ¿Puede transcribirlo usted?

—De acuerdo, señorita. Es todo. Que pase usted un buen día.

—Igualmente. Se lo agradezco —Y salió del edificio. El nudo en su estómago se había aflojado un poco. Ahora sólo quedaba esperar para saber si su obra sobreviviría a la censura.


Cientos de años más tarde, en un Instituto de Enseñanza Secundaria del barrio madrileño de Salamanca, una Beatriz distinta hacía esquemas para sus exámenes de literatura, concretamente sobre la picaresca del Siglo de Oro español. A Beatriz le gustaba organizar las obras de sus apuntes en distintas categorías en apariencia inútiles. Las ordenaba alfabéticamente, por nombre de la obra. Otras veces las organizaba en dos columnas, según el género del autor o la autora, o las ordenaba según el apellido de los mismos.

Beatriz no podía saberlo, pero era gracias a la ley de la propiedad intelectual del año 1554 que una de aquellas clasificaciones tenía sentido, y un número aproximado de títulos a cada lado de la línea divisoria.

Ninguno de sus compañeros podía imaginarse por qué antes del siglo XVI, muchos de los libros que estudiaban en clase, no iban firmados. ¿Quién en su sano juicio se molestaría en escribir una obra, con todo el trabajo que eso llevaba, para después no poner su nombre en la portada? ¡La gente del pasado era realmente extraña!

FIN


Este relato está enmarcado en el Reto de escritura de #OrigiReto2018 para el objetivo: 01 - Elije un momento histórico importante y describe como sería la vida hoy si hubiera sucedido de otra forma.
  • Podéis consultar las bases y apuntaros a participar en esta entrada de mi blog o en el de Katty.
  • Podéis encontrar todos mis relatos para el #OrigiReto2018 en esta otra entrada.




  • ¿Qué os ha parecido el relato? Espero que hayáis pasado un buen rato leyéndolo. ¡Pronto más relatos dentro del #OrigiReto2018! Mientras tanto, es vuestro turno de opinar en los comentarios. ¡Muchas gracias por leer!

    16 comentarios:

    1. ¡yujuu! Admito que no me esperaba que el momento histórico fuera la creación del Lazarillo. Me ha gustado ^o^

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      1. Me alegra que te gustase, como dije por twitter, me inspiró una frase de Virginia Woolf en su libro "Una habitación propia" que rezaba algo así como: “Me atrevería a aventurar que Anónimo, que tantas obras escribió sin firmar, era a menudo una mujer.”

        Me alegra que te gustase. Gracias por leer y sobre todo por comentar.

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    2. Menudo giro final, ¡me ha encantado! A mí no se me hubiera ocurrido en la vida, ¡enhorabuena!

      ¡Nos vemos entre páginas!

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      1. ¡Hola! Me alegra saber que no fue previsible. Muchísimas gracias por leer y por el comentario. Me emociona que te haya gustado. ¡Nos vemos! ¡Un beso!

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    3. ¡Genial! Y lo sabes~ xD
      Me encanta eso de no poder deducir qué ejercicio estás realizando hasta que te explota en la cara al final. Es como, "Zasca, ¿cómo te has quedao?" XD. Sabía que era el ejercicio numero 1 pero realmente no es hasta el final que entiendes a qué viene todo. Me gusta esa manera casual de explicar la situación, sin ser rebuscada, te mantiene en la intriga de forma natural y además de tener esa revelación al final, te lo crees por completo, es realista y completamente creíble y creo que ese es el mejor punto del relato. Enhorabuena por tú primer ejercicio y tus primeros y merecidos 4op en el ranking del #OrigiReto2018 ;3

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      1. Muchas gracias, guapísima. Quise poner la introducción y dar a entender que por supuesto la autora tenía "un trabajo de verdad" mientras escribía. Vamos, que por aquel entonces estaban como ahora en que la escritura no se consideraba un trabajo. Pero me gusta creer que en mi futuro alternativo se fueron promoviendo leyes e iniciativas para fomentar el arte y la cultura, como así mismo dar reconocimiento a los y las autoras.

        Me alegra que te haya parecido realista, no quise irme a un momento histórico súper importante, pero para mí este momento también lo es, porque ¿te imaginas? ¿Te imaginas no tener que ir explicando a todo el mundo que el hecho de que no se estudien mujeres en los libros de literatura no quiere decir que las mujeres no escribiesen? Madre mía. Qué gusto daría :-)

        Millones de gracias por todos tus ánimos y ahora ¡a por tus primeros op!

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    4. Holaaaaa Stiby!
      Pues a mi realmente me ha gustado, y me ha gustado mucho que sea con el Lazarillo de tormes porque como bien sabes fue la única obra de la escuela que me gusto XD, bueno esa y la casa de bernarda alba pero de esta ya no me acuerdo.
      Yo realmente prefiero hacer como hacías en el anterior que leí tuyo eso de no saber cual era hasta el final, sin embargo en este lo sabia y le ha quitado un poco de chispa.
      Pero como siempre me gusta mucho como escribes aunque voy a ponerle una pega....no sé en esos tiempos que me imaginaba la historia no me pegaba mucho lo de Bea....XD...
      Buen escribo
      besitos.

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      1. No puse cual era hasta el final, ¿no? O sea lo de enero 1 es porque es el primer relato que subo, no porque fuese el objetivo uno (aunque coincidió) Aunque igual te referías a que habías visto la pegatina en twitter. Eso sí.

        A mí el Lazarillo también fue una de mis favoritas y en mi interior por eso quería pensar que era de una mujer xD

        Tal vez lo de Bea queda raro, aunque me aseguré de que el nombre existiese (y los apellidos) en esa época.

        Muchas gracias. Un besazo.

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      2. Siiii lo había leído en twitter!
        Ah pues mira algo que me ha sorprendido! , digo lo de Bea, pero bueno estudio de la situación por tu parte!.
        Pues no lo había pensado nunca pero ahora me harás pensar que todos los Anónimos realmente eran anónimAS!antes había pensado que pedían un dinero por poner el nombre y había gente que no lo tenía.
        Mil besos cielete.

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      3. Pues nunca se me habría ocurrido que pidiesen un dinero por poner el nombre, aunque hasta leer a Virginia Woolf, tampoco había pensado que fuese por ser mujeres. Tendré que investigar. Es un asunto interesante.

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    5. Me ha gustado un montón. Lo más interesante para mi es que te hace creer de verdad que efectivamente las cosas pudieron ocurrir así. Me dejas con ganas de leer más relatos tuyos ;)

      Ah, es muy muy tarde y casi se me cierran los ojos, así que paso de consultar yo el DPD para comprobarlo, pero me suena raro el "cuanto menos" de la frase "que se pagaba con una mano cortada, cuanto menos". Creo que lo correcto es "cuando menos". Echa un vistazo y sea como sea, uno de los dos aprenderá algo nuevo! XD Gracias por compartir!

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      1. ¡Hola! Muchas gracias por leer y comentar. Me hace mucha ilusión que te haya gustado tanto. La verdad es que yo pienso que podría ser verdad, pero nunca lo sabremos. Es lo chulo del relato en mi opinión.

        Si quieres leer más cosas mías tengo montonera de relatos cortos publicados gratis en el blog.

        Tienes toda la razón con la expresión, estaba errónea, se dice "cuando menos", ya lo he corregido. Muchísimas gracias :)

        Gracias por comentar. Saludos!

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    6. Respuestas
      1. Gracias :-) Me alegra que te lo haya parecido.

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    7. ¡Hola!
      No sabía que ya habías escrito un relato, ¡tendré que darme una vuelta por twitter para ver si alguien más se ha animado a publicar otro relato!
      El tuyo es genial, sobre todo por lo que dices en uno de los comentarios de arriba sobre que, seguramente, muchas de las obras anónimas pudieron ser escritas por mujeres.
      ¡Qué triste sería eso! O, más bien, injusto.
      ¡Mucho ánimo para los siguientes relatos!
      Besos :)

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      1. ¡Hola! Muchas gracias por pasarte y comentar ;)

        Hay varias personas ya que lo han escrito (8, contándote, creo). En el blog de Katty tienes el ranking actualizado (salvo por tu relato) y así puedes ver quienes han publicado (puedes ver este momento de twitter donde incluyo todos los relatos que vais poniendo)

        Me alegra que te haya gustado, la verdad es que la idea vino por esa posibilidad, me gusta pensar que puede ser así. Es triste e injusto, pero al menos vamos viendo que hay mejoría y gracias a muchas iniciativas de visibilizar autoras, cada vez somos menos invisibles.

        Mucho ánimo también para ti. ¡A escalar posiciones en el ranking! ;-)

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